Empieza por el servicio, no por la camilla
En una consulta puedes atender una recuperación tras una lesión, impartir una actividad de bienestar y colaborar con un centro deportivo. Desde fuera todo parece fisioterapia, pero para preparar el cobro necesitas describir qué has prestado realmente. El nombre de tu negocio no basta para clasificar todas las operaciones. Esta página parte de una asistencia sanitaria y por eso la calculadora propone exento; cambia esa selección si el encargo tiene otra finalidad o pide una revisión antes de utilizar el resultado.
La asistencia a personas físicas por profesionales médicos o sanitarios está exenta cuando consiste en diagnóstico, prevención o tratamiento de enfermedades. La fisioterapia sanitaria debe distinguirse de servicios de bienestar sin esa finalidad.Una descripción útil identifica el servicio y el periodo o sesión al que corresponde, sin convertir la factura en una historia clínica. Guarda la documentación asistencial en el sistema adecuado de tu consulta. Para probar estas herramientas utiliza importes ficticios y no introduzcas nombres, diagnósticos ni información de pacientes: aquí solo necesitas conocer las características económicas de la operación.
Paciente, clínica y mutua son situaciones distintas
Imagina que por la mañana atiendes a una paciente que te contrata directamente y por la tarde prestas servicios a una clínica. Aunque ambos trabajos sean sanitarios, el destinatario de la factura puede ser diferente. Antes de marcar una opción en la calculadora, consulta el acuerdo de colaboración: ¿tú cobras a la clínica, esta cobra por tu cuenta o simplemente te alquila una sala? No elijas «empresa» porque el pago llegue mediante una aplicación.
La retención depende de la naturaleza de la actividad y del pagador obligado a retener. El nombre comercial no determina por sí solo si la actividad es profesional o empresarial; hay actividades empresariales específicas en módulos sujetas a retención.En el supuesto profesional ordinario con un pagador obligado, la referencia general es 15 %. La herramienta distingue ese escenario del cliente particular. La retención es una parte del cálculo del cobro y no convierte la asistencia en un servicio con IVA. Comprueba por separado ambas decisiones; mezclar exención y retención es una de las fuentes habituales de errores al comparar una factura con el abono recibido.
Un ejemplo para revisar tu liquidación
Supón que acuerdas con una clínica una base de honorarios de 500 euros por servicios sanitarios. Es un importe ficticio para practicar, no una tarifa recomendada. Introduce esa base, mantén la exención solo si procede y selecciona cliente empresa. Observa cómo la calculadora diferencia el valor de tu trabajo de lo que finalmente cobrarías cuando existe retención. Después cambia a particular y compara el resultado sin modificar la base.
Si la clínica te envía una liquidación agrupada, comprueba que los servicios incluidos coincidan con tu registro de sesiones, descuentos pactados y anulaciones. Un ingreso bancario menor puede explicarse por retenciones, comisiones o compensaciones; no atribuyas toda diferencia al mismo concepto. Lleva el documento original a tu gestoría cuando no puedas reconstruir el cálculo. La herramienta no reproduce contratos ni decide qué gastos puede descontarte un intermediario.
Bonos y actividades complementarias
Un bono reúne un compromiso comercial y varias prestaciones futuras. Antes de venderlo, deja claro qué incluye, cómo se reserva y qué ocurre con las sesiones no utilizadas. Si combina tratamiento y servicios distintos, pide que revisen el conjunto antes de copiar la configuración de una sesión individual. Lo mismo ocurre cuando vendes material o impartes talleres: una preferencia de profesión no puede clasificar cada nueva línea de negocio.
Para elegir software, prueba el circuito completo con datos ficticios: cita, cobro, rectificación y exportación para la gestoría. Comprueba que puedas identificar servicios con tratamientos fiscales distintos sin duplicar fichas de pacientes. Solicita al proveedor una explicación comprensible sobre la adaptación de su producto; una etiqueta comercial no sustituye esa comprobación.
La exención no responde al test de Verifactu
El test pregunta por tu territorio, régimen y forma de facturar. Contéstalo con tu situación real aunque tu asistencia esté exenta. Para el supuesto general de otros obligados, la fecha registrada es 1 de julio de 2027. Abre el test para comprobar antes si encajas en ese supuesto. Las reglas de esta guía están contrastadas con sus fuentes; el test no determina tus obligaciones individuales.
Errores que conviene evitar
- Aplicar la exención a cualquier servicio del centro.
- Tratar una liquidación de la mutua como si fuera el ingreso bancario neto.
Preguntas frecuentes
¿Todo lo que hace un fisioterapeuta está exento?
¿Puedo usar la calculadora para una clínica?
Cada cifra y cada fecha de esta página enlazan a su fuente oficial. Consultadas el .
Fuentes
Actualizado el .